CASA PERELADA

Arquitectura y Diseño en Reus y Tarragona
Casa Perelada arquitectura Eloi Camacho
Casa Perelada arquitectura Eloi Camacho
Casa Perelada arquitectura Eloi Camacho

CASA
perelada

UBICACIÓN

Vilafortuny, Cambrils

SUPERFICIE

300 m2

AÑO

2024-2026

Casa Perelada se sitúa en Vilafortuny (Cambrils), en una parcela esquinera de 400 m², a pocos metros del mar, en la Costa Daurada. La condición plana del terreno y la voluntad de preservar la intimidad respecto a la calle permiten concentrar la vivienda hacia el interior de la parcela, donde se disponen el jardín, el porche y la piscina.

 

La casa se proyecta como un volumen de geometría precisa. La planta baja, más abierta y transparente, contiene los espacios de uso diurno y establece una relación directa con el exterior. Sobre ella, la planta primera se presenta como una pieza blanca y compacta en la que se sitúan los dormitorios.

 

El acceso peatonal y rodado se produce desde la fachada noroeste, más contenida y opaca. Desde este punto, la vivienda se abre progresivamente hacia el jardín mediante grandes superficies acristaladas. El salón-comedor y la cocina se prolongan bajo el porche principal, generando un espacio intermedio que amplía la vida interior y permite disfrutar del exterior durante gran parte del año.

 

En esta misma planta se sitúan una habitación con baño, vinculada directamente a la zona de piscina, y un aseo de cortesía. La planta superior reúne los espacios más privados: dos dormitorios con baño y una suite principal con vestidor. Una terraza cubierta, accesible desde el distribuidor y desde la habitación principal, introduce un nuevo ámbito de transición entre el interior y el entorno.

 

La planta sótano alberga el garaje, la lavandería, el trastero, las instalaciones y una sala polivalente. Un patio inglés incorpora luz natural a este nivel y mejora su relación con el resto de la vivienda.

 

La materialidad refuerza la claridad de la composición. El blanco continuo remite a la arquitectura mediterránea y acentúa la pureza de los volúmenes. La piedra natural aporta peso y arraigo en los puntos de contacto con el terreno, mientras que la madera introduce calidez y profundidad en los huecos y elementos secundarios.

 

El resultado es una vivienda serena y luminosa, que se protege hacia la calle y se abre hacia el jardín. Una arquitectura de líneas precisas en la que el porche, la terraza y la piscina forman parte de una misma secuencia espacial vinculada al clima y a la proximidad del mar.