CASA MARONA



CASA MARONA
UBICACIÓN
El Catllar
SUPERFICIE
320 m2
AÑO
2026
Una vivienda organizada en torno a un doble espacio
Casa MARONA se sitúa en la urbanización Parc Llevant de El Catllar, junto al Golf Costa Daurada y frente a un paisaje dominado por un bosque de pinos mediterráneos. La vivienda busca establecer una relación serena con este entorno, abriéndose hacia las vistas y construyendo una atmósfera doméstica pensada para compartir la vida en familia.
La casa se organiza alrededor de un gran espacio a doble altura que articula las dos plantas y se convierte en el centro de la vivienda. Más que un vacío interior, este espacio conecta visualmente las diferentes estancias, acompaña los recorridos y permite que la luz natural penetre en profundidad.
En la planta baja se sitúan los espacios destinados a la vida cotidiana. La cocina se concibe como una estancia independiente, aunque directamente vinculada tanto al comedor interior como al comedor exterior. El salón-comedor ocupa el espacio de doble altura y se abre mediante grandes superficies acristaladas hacia el porche, el jardín y la piscina, prolongando la actividad doméstica hacia el exterior.
La continuidad entre interior y exterior permite que el porche funcione como una estancia más de la casa. Protegido por la propia volumetría, se convierte en un ámbito de sombra desde el que contemplar el jardín y el bosque próximo durante todo del año.
En este mismo nivel se incorpora una habitación de invitados en suite, capaz de funcionar con autonomía respecto a las estancias principales, así como un garaje con capacidad para dos vehículos.
La planta superior reúne los espacios de mayor privacidad. La suite principal, de más de 35 m², se organiza como una secuencia formada por dormitorio, vestidor y baño. Dos dormitorios adicionales, ambos con baño propio, completan la zona de noche. Junto a ellos, una biblioteca ubicada en la esquina superior, busca las vistas al campo de golf entre las viviendas vecinas.
La composición exterior se resuelve mediante una geometría contenida y horizontal. Los grandes huecos se integran en la profundidad de la fachada, mientras que los elementos de protección solar filtran la entrada de luz y aportan ritmo al volumen superior.
La materialidad, basada en tonos naturales y acabados cálidos, refuerza el carácter sereno y atemporal de la vivienda. La arquitectura se completa con un jardín de especies mediterráneas, donde olivos, lavandas y gramíneas establecen una transición gradual entre la casa, la piscina y el paisaje de pinos.
El resultado es una vivienda tranquila y luminosa, en la que la doble altura, la sombra y la vegetación organizan una forma de habitar abierta al entorno. Una casa concebida para disfrutar de cada espacio con calma y convertir el paisaje mediterráneo en una presencia constante.

