CASA ANANI



CASA ANANI
UBICACIÓN
Vilassar de Dalt
SUPERFICIE
640 m2
AÑO
2025
Casa Anani se sitúa en una parcela de 930 m² en Vilassar de Dalt (Barcelona), dentro de un entorno residencial rodeado del paisaje del Maresme. La posibilidad de disfrutar de vistas al mar desde la planta superior y la necesidad de alojar a una familia numerosa constituyen los principales condicionantes del proyecto.
La vivienda se organiza a partir de dos volúmenes rectangulares superpuestos. La planta baja se abre hacia el jardín, la piscina y los espacios exteriores de uso cotidiano, mientras que la planta superior adopta una configuración más compacta y reservada, destinada a los dormitorios y orientada hacia las vistas.
El acceso se produce desde la fachada suroeste. Desde el vestíbulo, la vivienda se estructura en torno a una amplia zona de día formada por el salón-comedor y una cocina independiente. Ambos espacios se relacionan directamente con el exterior mediante grandes superficies acristaladas, de manera que la actividad interior se prolonga hacia el jardín y la piscina.
La organización del proyecto responde también a una forma de convivencia flexible. Junto a la vivienda principal se dispone un pabellón auxiliar con dos dormitorios y baño, capaz de funcionar de manera autónoma. Sin embargo, esta pieza no se plantea como una construcción independiente, sino como una prolongación del conjunto.
Un gran porche conecta la vivienda principal con el pabellón de invitados y se convierte en el elemento que articula todo el proyecto. Concebido como comedor de verano, este espacio cubierto puede cerrarse durante los meses más fríos, manteniendo su uso a lo largo del año. El porche deja así de ser un ámbito residual para convertirse en una estancia central de la casa: un lugar intermedio entre interior y exterior, entre la vida familiar y la autonomía de los invitados.
La planta baja incorpora además una habitación de invitados vinculada a la vivienda principal, así como los espacios auxiliares de lavandería, despensa y servicio exterior. En el sótano se sitúa un amplio garaje con capacidad para seis vehículos, junto con las zonas de almacenamiento, las instalaciones y el núcleo de comunicación vertical, formado por escalera y ascensor.
La planta superior reúne los espacios más privados. Cuatro dormitorios en suite para dar autonomía e independencia total a los diferentes miembros de la familia. Desde esta cota, la vivienda establece una relación más lejana con el paisaje y enmarca las vistas hacia el mar.
La materialidad refuerza la claridad de la composición. Los volúmenes blancos remiten a la arquitectura mediterránea y aportan una imagen serena y atemporal, mientras que la madera tecnológica introduce profundidad, textura y calidez. Los huecos quedan integrados en la propia geometría de las fachadas, reforzando la lectura unitaria del conjunto.
El resultado es una vivienda concebida para compartir, capaz de reunir a una familia numerosa sin renunciar a la intimidad de cada uno de sus miembros. Una casa en la que los espacios intermedios, el porche y el jardín adquieren el mismo protagonismo que las estancias interiores y construyen una forma de habitar abierta, flexible y vinculada al exterior.

